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Lic. Amalia Escobar
Directora General

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El juego de encontrar la obra de arte latinoamericana

La Academia de Bellas Artes inserta en su colección permanente piezas de la colección del empresario peruano Emilio Hochschild

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El juego de encontrar la obra de arte latinoamericana

Abril 12, 2019 | AEcomunicaciones


El juego consiste en ir descubriendo obras de artistas latinoamericanos del siglo XX, en especial peruanos, entre los maestros del museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Rabasf). A veces es fácil localizarlas, por el fuerte contraste con las que les flanquean, otras están más diluidas y, en algunas ocasiones, hay que prestar especial atención porque pueden pasar inadvertidas por estar entre coetáneos. Para facilitar la búsqueda a lo largo de las tres plantas del museo, se incluye un mapa del tesoro, en este caso, el folleto de la exposición En orden de aparición: arte peruano y latinoamericano de la colección Hochschild, en el que se indica dónde están cada una de las 48 piezas de la muestra, visitable hasta el 21 de abril.

 

El desembarco de estas obras, que se ven por primera vez en España, formó parte de la programación paralela de la última feria Arco, en la que Perú fue el país invitado. "La colección del empresario Eduardo Hochschild, con base en Lima, es la más importante de Perú de arte contemporáneo y, además, en los últimos tiempos, se ha convertido en latinoamericana”, señala la profesora de Arte Contemporáneo Estrella de Diego, comisaria de la exposición junto al poeta e historiador Luis Pérez-Oramas. El objetivo, según De Diego, “ha sido romper la mirada habitual con la que se puede visitar el museo. No se ha quitado ninguna obra de la permanente, solo se han retocado salas en algunos casos”.

Esta muestra “supone la vuelta a la Academia de artistas que la visitaron, como Diego Rivera, para dialogar con grandes maestros”. Este primer encuentro entre dos mundos llega con la obra que da título a la exposición, el óleo En orden de aparición, intento de autorretrato I (2012), de la peruana Sandra Gamarra, en la que se ve a una artista de espaldas. Flanqueada por el Cristo ante Pilatos, de Luis de Morales; y una Sagrada Familia de Juan de Juanes.

Esta clase de contraposiciones “le viene bien a colecciones clásicas, que las tambalee, en museos como este, que se visita poco”, subraya De Diego sobre la permanente de la Academia de Bellas Artes, y añade otro factor que justifica esta apuesta, el histórico: “España, tradicionalmente, ha tenido a América Latina fuera de las colecciones de sus museos, así que también hay una idea de unión”. Entre los diálogos más logrados, según la comisaria, está el retrato de La india del Collao (1925), pieza indigenista del peruano José Sabogal, con su mirada inquieta, rodeada de goyas, que se cruza con un autorretrato del genio de Fuendetodos, Casa de locos o El entierro de la sardina. Otras inserciones interesantes están en las salas de retratos. Junto a un joven Godoy, de Folch de Cardona, posa sarcástico el peruano Fernando Gutiérrez junto a célebre militar de su país.